Cirugía o peneplastia

Aumentar el tamaño del pene puede convertirse en toda una obsesión para los hombres que realmente la necesitan y que no saben cómo conseguir sus deseos, y es que por Internet circulan todo tipo de medicamentos y de soluciones que prometen conseguir un pene mucho más grande en poco tiempo.

Sin embargo todos esos tratamientos requieren un gran esfuerzo y constancia para lograr resultados, que por otra parte, nunca son inmediatos.

Por ello cada vez son más los hombres que quieren saber un poco más sobre la peneplastia, es decir, la cirugía de alargamiento de pene.

Y para que tengas toda la información que necesitas para tomar una decisión acertada, a continuación vas a poder descubrirlo todo sobre ella, en qué consiste, para quién está recomendada, algunas soluciones alternativas, precios, etcétera.

Si estás pensando en pasar por el quirófano, antes tómate tu tiempo para leer este artículo y enterarte absolutamente de todo, sin secretos ni términos médicos, con palabras que todos vamos a poder entender.

¿En qué consiste la plenepastia?

Lo primero y más importante, es hablar sobre el procedimiento de la peneplastia, en qué consiste exactamente esta operación.

Hay dos tipos de peneplastia, una está enfocada a conseguir un pene más largo, y otra que es para tener un pene más grueso.

Si lo que quieres es un pene grueso, la cirugía consiste básicamente en inyectar grasa del estómago o de los glúteos directamente en el pene, con lo que se consigue un miembro aparentemente más ancho.

Por otro lado, tenemos la operación más habitual, la de alargamiento de pene.

Esta operación suele durar en torno a una hora, y consiste en hacer una incisión en la base de los genitales para poder cortar un ligamento del pene, de esta manera se puede hacer hasta dos centímetros más largo.

Aunque hay que decir que esto tiene truco, y es que esos dos centímetros de longitud los vas a conseguir con el pene fláccido, es decir, cuando tu pene se encuentre en erección, va a tener el mismo tamaño de siempre.

Esto es algo muy importante ya que hay hombres que creen que también va a ver su pene más grande durante la erección, y eso no es así.

Para qué casos está recomendada

Estamos hablando de una cirugía importante, y es que, aunque normalmente se realice con anestesia local, lo cierto es que están tocando una parte muy importante de tu anatomía, por ello tan solo deberían someterse a ella personas que realmente tengan un complejo con su pene.

Personas que a diario se vean afectadas mentalmente por tener un pene más pequeño de lo que a ellos les gustaría.
Aunque obviamente, en cualquier caso, si quieres saber si tú puedes someterte a esta cirugía, lo mejor es que acudas a un profesional de la medicina para que te explique uno a uno los riesgos.

Soluciones alternativas a la cirugía del pene

También debes saber que existen muchas opciones alternativas a la cirugía del pene, pasar por el quirófano no es la única opción, si no que existen aparatos, manuales, medicamentos, o incluso alimentos que pueden ayudarte a la hora de conseguir el pene que siempre has deseado.

Someterte a una cirugía debería ser la última opción a probar, así que antes de lanzarte a pasar por el bisturí, piensa que puede haber otras soluciones perfectas para ti.

¿Cuánto puede valer una operación de este tipo?

Seguro que si estás pensando en someterte a una operación para tu miembro quieres saber un poco más acerca de los precios que se barajan.

Debes saber que esto es como todo, depende del lugar en el que realices la operación, el precio será uno u otro, sin embargo, por regla general, no es una operación barata, si no que puede llegar a costar 10.000 euros, y la longitud que puedes alcanzar será como mucho de unos 2,5 centímetros.

¿Merece la pena invertir en una peneplastia?

Por último, vamos a analizar si realmente merece la pena invertir tu tiempo, tu salud y tu dinero en una operación de este tipo.

Lo que tienes que pensar es si para ti, conseguir dos centímetros más en el pene, (cuando está fláccido) merece gastarte el dinero y el tiempo de recuperación que tiene lugar después de la intervención.

Además tras esta operación y para que se mantenga la longitud obtenida, vas a tener que utilizar aparatos que estiren el pene, por lo que va a requerir un esfuerzo y trabajo constantes.

Por ello mi recomendación es que antes de lanzarte de cabeza en una peneplastia, primero pruebes otras soluciones, ya que normalmente la solución más sencilla suele ser la más efectiva.

Prueba cambiando tu alimentación, haciendo ejercicios y sobretodo leyendo manuales de alargamiento de pene, porque en ellos encontrarás todos los consejos y ejercicios que necesitas para alargar tu pene de una forma mucho menos invasiva y sin peligro de infecciones o de complicaciones.

Y en cualquier caso, si finalmente decides que quieres someterte a esta cirugía, primero piensa en los pros y los contras, y ve a una clínica con médicos especializados en la que puedas contar con todas las garantías, ya que el pene es una zona realmente delicada en la que pueden aparecer complicaciones.

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